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POESÍA

POESÍA

DECLARACION

RECOMENDACIONES ONU

RECOMENDACIONES ONU

homofobia escolar

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CORTO

homofobia

* IMPRESCINDIBLE BENEDETTI *

* MARIO ALONSO PUIG: "LA FELICIDAD ES DESCUBRIR EN LA VIDA EL SENTIDO DE NUESTRA EXISTENCIA" *

MEDITACIÓN Y RELAJACIÓN

viernes

HISTORIAS DE TUTORÍA: ACOSO ESCOLAR EN UN COLEGIO DE PRIMARIA

Buenas tardes,

Soy María, psicóloga de una asociación especializada en menores. Nos conocimos hace unas semanas en el curso que organizó la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga para Tutores Profesionales.

Atiendo a un niño de 11 años que soporta, día a día, insultos y burlas de sus compañeros de clase. Sé que ha sufrido igualmente algunas agresiones esporádicas. En los recreos, casi siempre se queda solo. En su anterior colegio fue también menospreciado por un profesor que le insultó públicamente.

Él tiene muy claro que es homosexual aunque intenta ocultarlo. Sus padres le apoyan incondicionalmente.

La respuesta por parte del colegio ha sido nula; niegan que haya habido algún tipo de problema con el chico. Su tutora, que está de suplente, me decía - con cierta indolencia - que no había que darle mayor importancia: son cosas de niños, y que había llamado, en privado, la atención a los agresores.

La situación, por momentos, se vuelve insostenible. 

He tenido una tutoría con la madre del niño y la profesora en cuestión.  Parece que esta última ha comprendido finalmente la gravedad del problema y la importancia de atajarlo de un modo contundente. También debo reconocer que la tutora, en los últimos días, se ha mostrado más cooperativa.

Desde nuestra asociación hemos pensado en ofrecer alguna de las herramientas de educación inclusiva de las que nos hablaste en el seminario. ¿Podrías decirme cómo realizar un planteamiento global?

**
Buenas tardes, María

Yo creo que lo ideal sería trabajar al unísono con las familias - involucrando al AMPA - profesorado y los propios chavales del curso en el que está matriculado este niño.

Me ofrezco para acudir a Málaga - un martes de los que tenga libre - para dar el taller La homofobia en primera persona a todos los cursos del mismo nivel formativo en el que está inscrito el niño. A mediodía, podemos organizar con los docentes - si la dirección del centro lo estima oportuno - un claustro monográfico sobre Diversidad Sexual y de Género, para darles a conocer algunas herramientas que se han revelado singularmente eficaces en la erradicación  del acoso LGBTIfóbico. Por la tarde, podemos abordar en un encuentro con las familias, temas relativos a la especial vulnerabilidad con la que viven su condición sexual aquellos alumnos que son objeto continuado de burlas y hostigamiento en el entorno escolar. El taller Amar no puede costar la libertad ni la vida les ayudará a tomar clara conciencia sobre los perniciosos efectos de la homofobia en una etapa crucial del desarrollo identitario. Por supuesto, este ofrecimiento se realiza  sin coste alguno.

Todo el reconocimiento, María, por tu implicación afectiva en la resolución del conflicto.

En nombre del adolescente que yo fui te doy las gracias.  Es un lujo tenerte en nuestras vidas. J


martes

PELÍCULA RECOMENDADA



Después de ver Con amor, Simon con mi padre le conté que soy gay en el coche de vuelta. Encontré el coraje para hacerlo en esta película".

"Salí del armario viendo Con amor, Simon. Mis amigos estaban allí, mis padres también, el cine estaba lleno. La gente se ha reído, ha llorado y ha aplaudido durante toda la peli. He hecho amigos y todo".

"Hoy es un día importante porque conseguí atreverme
 a salir del armario delante de mis padres, Me sentí valiente tras haber visto Con amor, Simon. Esta película me ha enseñado que la gente como yo puede ser querida y merece ser querida".

"He visto la película tres veces y la disfruto más cada vez. Al salir del cine solo puedo pensar: "Dios, ojalá hubiera existido esta película cuando era adolescente".

Esta es solo una pequeña muestra de uno de los fenómenos culturales (y sociales) del momento en Estados Unidos, la película Con amor, Simon. Un millón de personas ha ido a verla el fin de semana de su estreno en Estados Unidos, todos la recomiendan con entusiasmo (la nota media del público -recogida por la empresa más fiable en estas mediciones, Cinemascore-, ha sido la máxima, A+, una proeza solo lograda por 77 películas en 36 años) y en solo tres días ya ha sobrepasado su presupuesto de ocho millones de euros.

Pero lo que está convirtiendo a Con amor, Simon en un fenómeno cultural sin precedentes son los cientos de adolescentes que están contando a la salida de los cines y en redes sociales cómo se animaron a salir del armario tras verla, los padres que aplauden la sensibilidad de la película y las familias enteras que pasaron la tarde en el cine riendo, llorando y, por supuesto, alegrándose con el final feliz. Una experiencia catártica, trascendental y colectiva pocas veces vista en la historia del cine. La película llegará a España en junio. ¿Pasará lo mismo que en EE. UU.?

¿Qué tiene esta película para estar cambiando la vida de tanta gente? 

Respuesta corta: ser muy bonita. Respuesta larga: seguir leyendo.
Basada en la novela Yo, Simon, homosapiens, de Becky Albertalli, esta comedia romántica gay dirigida por Greg Berlanti (Nueva York, 1972; responsable de series como Dawson crece Arrow) ha hecho historia al tratarse de la primera comedia de temática gay producida por un gran estudio. Fox la está distribuyendo en los multicines y la crítica la ha abrazado con críticas entusiastas. Esta conversación social la está transformando en una adorable revolución. mon es popular, sus padres le quieren y sus amigos siempre están contentos porque saben que son los más fotogénicos del instituto. Técnicamente, Simon no es “exactamente igual que tú”, sino una fantasía. Un chaval privilegiado y sin pluma al que todo le va a ir fenomenal sencillamente porque es el protagonista de una película para todos los públicos. Y esa es la subversión que propone Con amor, Simon, porque tras décadas de personajes LGTB atormentados, perseguidos y siniestros, no hay nada más transgresor que una comedia inofensiva, positiva y predecible donde el público jalee al protagonista en su búsqueda de la felicidad. Una película que se ha hecho mil veces antes, pero nunca con un personaje gay.

Estoy harto de vivir en un mundo en el que no puedo ser yo mismo”, exclama Simon, “yo también merezco una gran historia de amor”. Su conflicto, por tanto, no es contra su propia sexualidad (eso lo tiene claro desde la primera escena) sino con su libertad para vivirla y eso es algo que cualquier adolescente, heterosexual o no, puede identificarse.

Simon se niega a ser el estereotipo de mariquita secundario que lleva años salpimentando comedias románticas con comentarios sarcásticos, referencias a Madonna y consejos sobre moda. En el libro, Simon lamentaba su suerte: “Sé que no soy el protagonista, como mucho seré el mejor amigo del protagonista”. La comunidad LGTB crece acostumbrada a ver películas sobre heterosexuales y a proyectar sus sentimientos sobre historias que no le representan, un ejercicio mental que ningún heterosexual tiene que hacer ni se plantea.

La salida del armario de Simon es recibida por sus padres (la quintaesencia del matrimonio de clase media-alta progre, interpretados por las personas más blancas de Hollywood, Jennifer Garner, conocida últimamente por películas cristianas, y Josh Duhamel, de la saga Transformers) con un tipo de ternura que solo existe en las comedias románticas.

Tú sigues siendo tú”, dice su madre, “pero ahora por fin puedes respirar y ser más tú mismo de lo que has sido en mucho tiempo”; mientras, su padre se disculpa por todas las bromas sobre chicas que lleva años haciendo: “Solo quiero que sepas que te quiero y que no cambiaría nada de ti”. Esta escena, absolutamente inverosímil (hasta el padre más liberal expresaría cierta preocupación instintiva por el bienestar de su hijo), sienta las bases del tono de fábula de la película.

Salir del armario supone el primer acto de madurez de cualquier persona LGTB y le enfrenta al terror de provocar rechazo, decepción o vergüenza a dos personas que, hasta ese momento, le han hecho creer que iban a quererle incondicionalmente. Y esa posible reacción negativa es mucho más hiriente que cualquier bronca que te hayan podido echar tus padres durante toda tu infancia: no te castigan por algo que has hecho, sino por algo que eres.

Según un estudio de la Universidad de Chicago, los jóvenes LGTB tienen un 120 % más de posibilidades de quedarse sin hogar y el triple de posibilidades de plantearse el suicidio que los adolescentes heterosexuales. La falta de referentes familiares, sociales y culturales alimentan la percepción de que ser LGTB es una anomalía.

La campaña de 2008 en la que Pixar compartió vídeos de varios de sus artistas prometiendo que todo iba a mejorar (It Gets Better) supuso cierto consuelo para los chavales, pero también sugería resignación: aguanta la que está cayendo que después la cosa irá mejorando. 
Con amor, Simon,por el contrario, es eufóricamente rompedora porque anima a hacer todo lo posible por no esperar a que el futuro mejore sino a actuar ya para que el presente mejore.

Creces tan acostumbrado a existir con las cosas tal y como están”, escribió el crítico del New York Times, “que ni siquiera te das cuenta de las matemáticas que llevas toda tu vida haciendo para sentirte identificado con personajes heterosexuales en el cine comercial”. Con amor, Simon carece de la pulsión sexual de otras películas gais minoritarias de arte y ensayo, como Moonlight Call me by your name, porque el verdadero romance ocurre entre Simon y su propia identidad pública. Salir del armario es mucho más importante que su deseo”, explicó la periodista del New Yorker.

La crítica de The Atlantic presta atención a una característica habitual en los adolescentes que están dentro del armario: “Durante la trama en la que un compañero de instituto le amenaza con sacarle del armario públicamente, Simon se muestra irritable o distante, porque vive su día a día con una preocupación en su cabeza”.

De momento, Con amor, Simon ha tenido una audiencia femenina del 58 % y una afluencia de menores de 25 (un segmento de la población que cada vez va menos al cine) del 59 %.

Puede que sus conflictos no sean tan cinematográficos como un rechazo paterno, un acoso escolar o una tortuosa homofobia interiorizada, pero sí va a cambiar, mejorar e incluso salvar vidas fuera de la pantalla. Como ha explicado el director canadiense Xavier Dolan, “si hubiera existido esta película cuando tenía 15 años, quizá no habría tenido que mentir a mi padre y decirle que ese póster de Ashton Kutcher era para mi prima”.

La crítica del New Yorker
Doreen St. Félix, reconocía haber llorado cuando fue a verla (a pesar de tacharla de ser tan blanda, dispersa y simplista como cualquier comedia romántica): “Cuando por fin llegó el beso final, la sala estalló en vítores y aplausos; y fue esta reacción colectiva sorprendente, no el beso predecible, lo que me conmovió”.

Ese beso final es un triunfo para todos los que alguna vez han sido Simon y nadie ha querido escuchar su historia. Hasta ahora...





jueves

UNA CARTA DESDE CHECHENIA

Estimados amigos:
Me encerraron por 12 días en una celda manchada con sangre, me golpearon innumerables veces, me amenazaron y me humillaron. Todo simplemente porque soy gay.
Me llamo Maxim y sobreviví a la persecución anti-gay de Chechenia, donde las autoridades locales secuestraron, torturaron y asesinaron a hombres que, según ellos, podrían ser gays o bisexuales.
Hace un año el mundo se enteró de estas atrocidades pero aún no se ha hecho justicia.
Las autoridades rusas rehúsan iniciar una investigación que esclarezca estos crímenes. Quieren que el mundo se olvide de lo que sucedió en Chechenia, pero no podemos permitir que eso pase.
Necesitamos hacer que esta historia aparezca en los titulares de todo el mundo y que miles de personas se enteren de los horrores que yo y muchos otros tuvimos que soportar en Chechenia. Este es el mejor momento para exigirle a las autoridades rusas que inicien una investigación que haga que los responsables se enfrenten a la justicia.
Me liberaron después de que mi familia denunciara mi desaparición y mis amigos iniciaran una campaña para encontrarme; apenas podía moverme cuando la policía me soltó.
Muchos de nosotros tuvimos que huir de Chechenia para proteger nuestras vidas. Fuimos amenazados por las autoridades para impedir que contáramos lo que sucedió y muchos temen que a sus familias les pase algo si se atreven a hablar.
Por eso no puedo quedarme callado. Porque mi historia es la historia de muchos otros.
Los crímenes de los que fuimos víctimas en Chechenia necesitan salir a la luz, y necesitamos tu ayuda para lograrlo. Si miles de nosotros nos manifestamos, podemos presionar a las autoridades rusas para que inicien una investigación.
En homenaje a quienes perdimos hace un año, firma la petición y exijamos justicia para Chechenia.
Muchas gracias.
Maxim Lapunov

martes

ANTES MUERTO QUE GAY



ALBA PAYÁS - EL PAÍS
.
Después de los accidentes de tránsito, el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes y adolescentes españoles. Y entre los chicos se producen muchos más suicidios que entre las chicas. ¿Por qué? Diferentes estudios realizados en Europa alertan de que muchos de estos suicidios se producen en jóvenes homosexuales que viven su orientación sexual de modo tan extremadamente conflictivo por la presión del ambiente, que acaban quitándose la vida. María, Susana y Francisco son miembros de un grupo de apoyo al duelo. Los tres tienen algo en común: son padres cuyos hijos adolescentes o adultos jóvenes varones cometieron suicido por razones inexplicables. Agustín se precipitó desde un edificio cuando sólo tenía 15 años. Jesús subió al desván durante una cena familiar y se disparó con la escopeta de su padre; tenía 18 años. Marc, de 21, se cortó las venas una tarde mientras sus padres habían salido a pasear al perro. No hay razón que explique estas muertes. Los padres se preguntan una y otra vez ¿por qué? No dejaron notas y no parecían tener problemas. Antes que ellos, otros habían muerto en las mismas circunstancias. De hecho, más de la mitad de los casos de suicidio atendidos en el grupo de apoyo responde a estas mismas características. Se trata de suicidios aparentemente inexplicables. Pero estos chicos se suicidaron por alguna razón y es necesario explorar las posibles causas para tratar de prevenirlas. Hoy hay evidencia de que más de la mitad de los suicidios entre la población de adolescentes varones es atribuible a la discriminación por orientación sexual. En el año 2006, 2.504 hombres se quitaron la vida en España, tres veces más que las mujeres. El suicidio es la segunda causa de muerte, después de los accidentes de tránsito, para los varones de entre 15 y 35 años. Si se tiene en cuenta que entre el 5% y el 7% de los accidentes de tránsito se atribuyen también a suicidios encubiertos y que hay muertes que quedan ocultas en otras causas, es posible que el suicidio sea la primera causa de muerte en los hombres entre 15 y 35 años. Alertados por estadísticas similares, en Francia se acaba de publicar un estudio epidemiológico sobre una muestra de 933 hombres de entre 16 y 39 años. El informe ha sido elaborado por investigadores independientes bajo la supervisión del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (INSERM) y sus conclusiones son contundentes: la posibilidad de que un hombre gay o bisexual intente terminar con su vida es 13 veces mayor que para el resto de la población de su misma edad y condición social. El informe revela, asimismo, que uno de cada tres individuos que comete intento de suicidio es homosexual o bisexual. "La tendencia al suicidio en este sector de la población no está vinculada a factores geográficos, socio-profesionales o al hecho de vivir solos o en familia, sino a factores del entorno social, como la homofobia, que origina una merma de la estima personal", afirma Marc Shelly, del Hospital Fernad-Vidal de París y uno de los autores del informe. "Si extrapolamos los resultados, podemos considerar que la mitad de los jóvenes suicidas son homosexuales o cuestionan su orientación sexual". Otros estudios realizados paralelamente por investigadores en Inglaterra, Estados Unidos, Irlanda, Dinamarca y Australia en colectivos de homosexuales jóvenes coinciden en señalar el importante numero de intentos suicidas asociados a esta causa. Los datos indican que hay alrededor del 25% más de intentos de suicidio en la población gay que en la de sus equivalentes heterosexuales. Los portavoces de asociaciones de gays y lesbianas de toda Europa alertan de la situación: "Tenemos que sensibilizar a la comunidad ante una realidad que las familias, educadores y profesionales responsables de acompañar a estos jóvenes continúan ignorando. Los adolescentes con orientación homosexual son el primer grupo de víctimas de abusos y agresiones en las escuelas. Muy a menudo sufren también el rechazo dentro de las propias familias. Las instituciones públicas deben dejar de negar esta realidad. Informes publicados en diferentes países europeos confirman lo que estamos viviendo también en España", declara Antonio Guirado, secretario general de la Coordinadora Gay-Lesbiana de Cataluña. Pero, ¿cómo un joven puede llegar a creer que es mejor el suicidio que ser gay? Cuando los chavales descargan su agresividad en la escuela contra alguno de sus compañeros, utilizan la palabra "marica" acompañada de algún golpe. Al llegar a secundaria uno tiene claro que si eres gay eres marica, y eso significa que eres diferente o anormal y por tanto vas a ser alguien a quien van a humillar o golpear. Y, aunque la mayoría de los chicos gay aprenden a esconderse o pasar, el coste de negar su propia condición tiene un precio muy alto: empiezan a odiarse a sí mismos.Carles, un chaval salido de un instituto de bachillerato de Hospitalet lo describe así: "Era el delegado de la clase y en todo mi entorno se asumía siempre que era heterosexual. Después de dejar el instituto tuve que confrontar mi sexualidad: pero si has vivido tantos años en la escuela oyendo constantes alusiones despectivas y degradantes sobre los homosexuales, construyes una máscara, una especie de parodia a tu alrededor y acabas odiándote a ti mismo. Llegué a considerar el suicidio. Ahora estoy en terapia y me siento mucho mejor". Un artículo publicado por Sell y Becker en 2001 en el “American Journal of Public Health” sobre un estudio realizado en Oregón revela que los jóvenes que pertenecen a minorías de orientación sexual son susceptibles de ser víctimas de violencia y acoso en la escuela, presentan un mayor índice de abuso de sustancias como el alcohol y drogas, además de comportamientos sexuales más tempranos, trastornos de alimentación y mayor riesgo de suicidio. Eso significa que los trastornos mentales y conductuales asociados a la homosexualidad son una consecuencia del rechazo socialEl adolescente debe realizar en estos casos un esfuerzo de adaptación al medio que conlleva la negación de su propia condición y esta disociación de uno mismo es lo que puede llevar a la depresión y a la idea de suicidio. "No puedo contarle a nadie que no soy normal. Sería tan humillante... Mis amigos me odiarían. Quizás incluso me pegarían. ¿Y mi familia? Les he oído tantas veces hablar de cómo odian a los homosexuales, incluso de que Dios odia a los gais también. 'Los gais son mala gente y Dios manda a la mala gente al infierno'Me da mucho miedo cuando hablan así porque están hablando de mí". Éste es un extracto del diario que dejó Bobby Griffin, un chico norteamericano, antes de suicidarse. Tenía 15 años cuando se dio cuenta de que era gay y eso le llevó a un conflicto sin solución: su familia y su religión le habían educado en la creencia de que su orientación sexual era un pecado. Lidia y su marido son miembros activos de la parroquia de una ciudad del cinturón industrial de Barcelona. Su hijo Lucas es gay y tuvo suerte porque ellos aceptaron su condición de homosexual. "Ha sido muy duro para nosotros. Aún no lo hemos compartido dentro de nuestra comunidad y de nuestra familia extensa. A veces, en nuestro grupo religioso oímos comentarios que se refieren a los homosexuales como tarados o pervertidos, y es duro estar ahí escuchando. Tenemos que llevarlo en silencio". Un padre de familia, religioso, y con un hijo gay cuenta: "Nunca olvidaré el día en que hablando de nuestros hijos con un amigo, que pertenece a una comunidad católica, me dijo: 'seré feliz con cualquier cosa que hagan mis hijos, mientras no tenga a ninguno gay. Creo que antes preferiría verlo muerto'. Me quedé en silencio. Supongo que él pensó que su comentario era inocuo, pero yo me sentí muy herido, y me pregunté cómo sería para un hijo suyo gay la experiencia de oír a su padre decir estas palabras". Especialmente en riesgo están los chavales que pertenecen a familias muy conservadoras. Juan pertenece a una familia muy estricta y con valores tradicionales: "Me he criado en un ambiente que considera a los homosexuales enfermos y desviados. Viví toda mi infancia y mi adolescencia aterrorizado con la idea de que pudieran descubrir estos sentimientos malos dentro de mí. Tantas veces había oído a mi padre decir que preferiría tener a un hijo muerto antes que gay...". "Entre los 12 y los 14 años", cuenta Jordi, hijo también de una familia católica practicante, "rezaba cada noche a Dios que me hiciera normal o me matara. Escribí varias notas de suicidio a mis amigos. Si moría quería que supieran que era gay pero nunca mientras estuviera vivo, seria demasiado humillante. Planeé cómo matarme varias veces. Conseguí irme a vivir a Barcelona fuera de este tipo de entorno y ahí empecé a encontrar otros chicos como yo. Eso me ayudó a empezar a sentirme bien conmigo mismo por primera vez en mi vida". Simón no tuvo tanta suerte: cristiano y gay, incapaz de reconciliar sus creencias religiosas y su homosexualidad, se suicidó en su coche. Tenía 24 años. Sobre su vida y su muerte se ha basado la película "Antes muerto que gay". Lo duro de la historia de Simón es la evidencia de cómo las creencias religiosas justifican el perjuicio social que conduce al suicidio de estos chicos. "La ideología antes muerto que gay mata", dijo Harvey Milk poco antes de su muerte. Él mismo predijo que sería asesinado por su activismo gay. "Es muy simple", vaticinó, "esta sociedad quiere ver a la comunidad homosexual muerta. Nos matan directa o indirectamente: uno de los métodos más efectivos y celebrados es el suicidio". De muchos adolescentes que se quitan la vida, nadie sabe que son gais o lesbianas, excepto ellos mismos y ésa es una dificultad a la hora de cuantificar el alcance del problema. Otra razón es que en aquellos casos en que los padres lo saben, esta información sobre la inclinación sexual con frecuencia se esconde. Juana es una de las madres afectadas: "Mi hijo se suicidó hace cuatro años, tenía sólo 17 años. Nadie de nosotros comprendimos el porqué en ese momento, aunque ya presentaba algún signo de depresión. Para mí fue un choque. Al arreglar sus cosas hace tres años comprendí su secreto. Creo que mi hijo era homosexual. Encontré revistas eróticas masculinas debajo de su cama y algunas cartas bastante clarificadoras. Ahora comprendo el dolor que le obsesionaba". Juana termina con estas tristes palabras, las mismas que repiten tantos padres y madres de chicos gais que cometieron suicidio: "Si lo hubiéramos sabido... ¿Por qué no fuimos capaces de mostrarle a nuestro hijo que nos habría dado igual, que le habríamos querido fuera lo que fuera?". Pero la realidad es quela mayoría de los padres educan a sus hijos con la presuposición de que son heterosexuales. Por eso es tan importante la familia, como dice Esther Nolla, responsable de la Asociación de Padres y Madres de Gays y Lesbianas de Barcelona: "Luchamos por los mismos derechos que los heterosexuales precisamente porque creemos en la familia. Ahora parece que la gente lo tiene aceptado, porque todo el mundo tiene un amigo o conocido gay, pero eso no es suficiente. Hay que hacer mucho más trabajo sobre valores y prejuicios. La familia ha de arropar a estos adolescentes chicos y chicas, apoyarles en su búsqueda de identidad sexual y promover una normalización para que puedan después mostrarse socialmente con orgullo y dignidad. Sin el apoyo de la familia esto no es posible". La familia es el lugar donde se transmiten los valores, y también los perjuicios basados en la ignorancia. Los rituales homofóbicos en las familias empiezan cuando se dan por supuesto los estereotipos de género, por eso Esther Nolla defiende una educación que no dé por supuesta la heterosexualidad. A los dos años Tomás se paseaba por la casa con los zapatos de su madre. Su hermano Álex también los probó pero él no le vio la gracia. A los cinco años Álex jugaba con pistolas mientras Tomás encontraba más interesantes las barbies de su hermana mayor. A los seis años, Tomás insistía en ponerse las faldas de su hermana y mientras su hermano Alex decidía a los siete disfrazarse de monstruo por Carnaval, él sugería un vestido de princesa. "No puedes ser princesa" le dice Álex, "los otros niños se reirán de ti". Tomás se queda sorprendido: "Bueno, entonces seré Batman", dice. La de Tomás es claramente una conducta de "no conformidad de género en niños o NCG", que describe a aquellos que de forma consistente exhiben rasgos e intereses claramente femeninos y evitan las conductas más típicas de los chicos, como juegos agresivos. Lo que hace el caso de Álex y Tomás interesante es que no solamente son hermanos sino que son gemelos, lo cual pone en cuestión las teorías dominantes sobre qué es lo que hace a las personas gay: la naturaleza o el ambiente, los genes o las conductas aprendidas. Álex y Tomás no sólo comparten genes, sino que además han sido educados de la misma manera y han vivido toda su infancia en idénticos ambientes, a pesar de lo cual, antes de los dos años los rasgos femeninos de Tomás eran ya evidentes. En lo que todas las teorías coinciden hoy sobre el origen de la homosexualidad es en que esta tendencia, al menos en los hombres, aparece desde el mismo momento del nacimiento. Pero ¿qué es lo que hace a la gente gay? Muchos investigadores coinciden con activistas de la causa en que dilucidar las causas determinantes de la orientación sexual podría contribuir a protegerles frente a la discriminación y facilitaría la aceptación social de la homosexualidad. A medida que las teorías del origen biológicas se han ido haciendo más consistentes, la aceptación y la tolerancia también han ido en aumento. La teoría dominante durante todo el siglo XX es que la homosexualidad estaba relacionada con la educación en la familia. Freud, propuso que madres sobreprotectoras y padres distantes contribuían a hacer que un chico fuera gay. Hoy sabemos que lo que Freud describió es probable que sea más un efecto que una causa. Posiblemente un padre confrontado con un hijo con rasgos femeninos se distancie o muestre rasgos hostiles hacia él, haciendo que la madre se convierta en una figura más cercana y protectora. Es posible que el niño gay, desde sus rasgos más femeninos, se acerque más a la figura materna donde sabe que su sensibilidad será aceptada y acogida. No fue hasta el año 1973 cuando la homosexualidad dejó de considerarse un trastorno mental con diagnóstico propio, según la Asociación Psiquiatrita Americana. "El éxito más importante de la medicina del siglo XX", ironizó William Faulkner, "porque millones de personas en todo el mundo se curaron en un día". El foco científico sobre la orientación sexual se ha movido desde entonces hacia causas biológicas. El Instituto Nacional de la Salud en Estados Unidos está realizando desde 2005 un estudio genético a gran escala financiado por el Gobierno que intenta esclarecer el origen de la orientación sexual. El estudio, realizado por la Universidad de Chicago, ha recibido 2,5 millones de dólares. La muestra está constituida por 1.000 parejas de hermanos gais, y el objetivo del estudio es aclarar el papel de los genes en la orientación sexual. Sin embargo, muchos comparten la idea de Antonio Guirado, de que lo que importa no es el origen de la homosexualidad, "sino derribar las barreras del apartheid social y legal en el que históricamente se nos ha recluido". La labor de quienes están trabajando con estos colectivos vulnerables y también de sus familias se centra en que se acepte la "normalidad" de ser gay o lesbiana, lo cual incluye que las familias puedan aceptar que no han cometido ningún error, que no son culpables de nada y que no hay ninguna enfermedad ni tara en sus hijos. Y comprendan que, en gran medida, está en sus manos que sus hijos homosexuales crezcan con absoluta normalidad y estabilidad. La experiencia demuestra que aquellos homosexuales adolescentes y jóvenes que reciben la comprensión, el apoyo y el respeto de sus familias y el entorno social y escolar ahuyentan el fantasma del suicidio y se desarrollan como adultos emocionalmente equilibrados con la seguridad de que su dignidad como seres humanos libres e iguales será respetada y podrán vivir con plenitud su orientación afectiva.

domingo

EMBAJADORES DEL ARCOÍRIS: RYAN MATHENY


Nota de prensa de la Embajada de EE UU 

Charla del Agregado Cultural Adjunto en el IES Duque de Rivas en conmemoración del Día de los Derechos Humanos (10 de diciembre)

El Día de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, coincidiendo con la fecha en que la Asamblea General adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1948.
Para celebrar el que será el 70 aniversario el próximo año, el Agregado Cultural Adjunto Ryan Matheny Garrido, dio una charla a más de 80 alumnos del IES Duque de Rivas. A través de un recorrido por la ciudad de Washington D.C. y sus monumentos, Ryan habló sobre los movimientos por los derechos civiles en EE.UU. y el trabajo del Departamento de Estado y sus embajadas por la defensa y promoción de los Derechos Humanos. Invitado por la Tutoría de atención a la diversidad sexual y de género (Tutoría LGBTI+H) del IES Duque de Rivas, Ryan participó también en uno de los Desayunos por la Diversidad que se celebran cada jueves en el instituto, con el objetivo de  trabajar la diversidad afectivo-sexual en el centro y a servir de referencia y ayuda a los estudiantes LGTB que allí estudian. Este proyecto educativo ha logrado este año la mención de honor en el Premio a la Acción Magistral 2017, el cual se otorga cada año al mejor proyecto español que promueva la transmisión de valores prosociales entre el alumnado. 

sábado

UN COMPROMISO DE FUTURO POR LA IGUALDAD

CUANDO EL RESPETO A LA DIVERSIDAD SEXUAL COMIENZA EN LAS ESCUELAS










Nuestro instituto le tributó al Juez Fernando Grande-Marlaska un sentido homenaje el Día Internacional contra la homofobia en reconocimiento a su activismo social LGBTI y a su vinculación afectiva con el IES Duque de Rivas.

ALBA CABAZÓN - ELDIARIO.ES
Todo empezó con un profesor de instituto activista LGBTI, que animó al centro madrileño Duque de Rivas a trabajar por el respeto de las minorías sexuales. Ya en 2003,  el Colectivo de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales de Madrid (COGAM) impartió en este instituto de Rivas unos talleres de orientación sexual.
Este profesor inició un programa de acción tutorial, en el que se implica a tutores y estudiantes "en actividades de fomento de la tolerancia, el respeto y la empatía", asegura a eldiario.es la directora del centro, Yolanda Calvo.
Desde el centro destacan un "elevado" interés en este tema, que "les preocupa y al que se sienten vinculados". Entre las actividades que realizaron, Calvo destaca el videoclip de Al mismo son, canción contra el bullying lgtbfóbico, compuesta por dos antiguos alumnos (Distrito Aparte) y grabado en el instituto con el resto de alumnos. 

Para la directora de este centro, la mejor "vacuna" contra la homofobia es proporcionar "una información rigurosa, fidedigna y puntual". También destaca el comportamiento del alumnado, que "no deja de sorprender por la naturalidad con la que acogen las propuestas". Otra iniciativa tuvo como protagonista al presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el juez Fernando Grande-Marlaska y su último libro Ni pena ni miedo.
Por su labor, el instituto ha recibido el premio Tiza Arcoíris que otorga la asociación Arcópoli. "Realizan tutorías todos los martes, una especie de desayunos para fomentar la diversidad a los que acuden activistas, alumnos y profesores", explica a este diario la encargada del departamento de Educación de la asociación, Delia Merchán. Este fue el principal motivo, según asegura, por el que les dieron el premio.
También hay otros tres centros premiados: los institutos Juan Carlos I de Ciempozuelos y Manuel de Falla de Móstoles, y el colegio Arcángel Rafael de Aluche. "Lo decidimos en función del apoyo recibido y el interés puesto en las charlas y actividades", cuentan desde Arcópoli.
O los colegios e institutos contactan con la asociación o los propios ayuntamientos firman convenios con Arcópoli, ese es su modus operandi. Con los más pequeños, de 5º y 6º de primaria, hablan de homofobia y diversidad y les leen cuentos. En los institutos repasan términos como 'pluma', 'sexo' y 'género' para desmontar estereotipos y algunas dinámicas más divertidas.
"En todas las charlas se nos acercan un par de alumnos que piden consejo para hablar con sus padres, que no saben qué hacer", cuenta Merchán. Aunque en algún caso los padres no dan permiso al estudiante para acudir a la charla, lo cierto es que "cada vez hay más alumnos que saben del tema", recalca la responsable de Educación de Arcópoli.
La directora del IES Duque de Rivas asegura que ahora están colaborando con el Embajador de Italia en Madrid, Stefano Sannino, para implementar actividades similares en el Liceo Italiano de Madrid, particularmente el taller Amar no puede costar la libertad ni la vida y Los desayunos por la Diversidad, en los que se reúnen varios estudiantes durante los recreos para hablar de sus experiencias.
Mientras tanto, Arcópoli, que colabora directamente con el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, empezará a formar a sus nuevos voluntarios en noviembre. Serán ellos los encargados de llevar a las aulas el respeto al colectivo y promover, como ya se hace en muchos centros escolares, que los pequeños naturalicen la diversidad sexual de todas las personas.

miércoles

INICIATIVA EDUCATIVA CONTRA LA HOMOFOBIA

LAURA GUTIÉRREZ - CADENA SER

Es una de las novedades que trae el nuevo curso escolar en la Comunidad de Madrid. La inclusión de contenidos de respeto y tolerancia al colectivo LGTBI en todas las etapas educativas y en todas las áreas y materias. La Consejería de Educación ya tiene listas las instrucciones en este sentido para los centros educativos que serán de obligado cumplimiento para todos: públicos, concertados y privados. Además, y es novedad también, se pondrá en marcha un protocolo de atención educativa a la identidad de género que está ya casi ultimado.La Ley de Identidad de Género y la Ley contra la Lgtbifobia -aprobadas en la Asamblea esta legislatura- se van a plasmar por primera vez este curso 2017/2018 en los contenidos que se dan en los centros, en todas las etapas (primaria, secundaria y bachillerato), en todas las materias, en las tutorias colectivas y en cada una de las acciones docentes. Las instrucciones que ha elaborado la Consejería de Educación y a las que ha tenido acceso la Cadena Ser, exigen a todos lo centros, publicos, privados y concertados, que eliminen contenidos educativos que impliquen discriminación o violencia hacia el colectivo LGTBI, y por tanto puedan dar lugar a delitos de odio, y que velen por su integración y el respeto a sus derechos."Se pide que se trabaje en todas las áreas el respeto a la tolerancia y la igualdad", asegura Isabel Serrano, responsable de convivencia y acoso escolar de la consejería de Educación. Hay medidas muy concretas dirigidas a la acción de los docentes y de los centros, como "por ejemplo, que los profesores tengan dinámicas de grupo con todos los alumnos que sirvan para proteger e integrar a aquellos que por su diversidad de género lo están pasando mal", explica Serrano.El protocolo de atención educativa al colectivo LGTBI, que todavía está en fase de elaboración, también será común a todos los centros. "Llegará a los centros seguramente en los tres primeros meses del curso", añade Serrano que explica que "hay medidas muy concretas que se deben aplicar para facilitar la inclusión, el acompañamiento, la protección y el asesoramiento a los alumnos, pero también al personal docente y las familias". Es una especie de guía para que todos los centros den igual respuesta a los alumnos con diversidad de género.Además, se inaugura este curso en Madrid la asignatura Respeto y Tolerancia, la van a dar profesores de filosofía, pero al ser optativa la consejería de Educación aún no sabe el número de centros que la van a incluir en su oferta educativa y el número de alumnos que, por tanto, la van a cursar.



TRANSFORMARSE PARA TRANSFORMAR


El padre de este adolescente transexual canario ha pasado de "siempre serás mi hija" a "te compro un traje por Navidad"

HECTOR LLANOS MARTÍNEZ - EL PAÍS
Durante la mayor parte de sus 17 años de vida, Nathan se había "resignado a vivir como una chica". No sabía poner nombre a su identidad como hombre transexual; tampoco que existía un tratamiento médico que podía ayudar a cambiar su cuerpo femenino, con el que no se sentía identificado desde que alcanzó la pubertad. En 2015, este adolescente de Gran Canaria decidió comunicar a sus padres que tenían un hijo en vez de una hija.

No sintió el apoyo de nadie de su entorno. Tras un año de lucha, logró que la actitud de su padre fuese mucho más positiva. Decidió cerrar el 2016 celebrando el cambio en Twitter con un texto y una imagen que han logrado hasta el momento 7.300 "me gusta", cifra que dobla a su número de seguidores en dicha red social.
Muy activo en redes sociales, Nathan acudió a un evento donde conoció a un chico transexual. "Me vi como en un espejo y me sentí completamente identificado. A partir de entonces comencé a informarme por internet y, una vez que tenía claro lo que quería, se lo comuniqué en 2015 a mis padres", comenta a Verne a través del teléfono. 

La reacción de su padre y su madre fue la de la negación. "Me decían que lo dejara como estaba, que solo iba a meterme en problemas. Fue un año muy duro aunque, por fortuna, la situación fue cambiando de forma paulatina a lo largo de 2016", comenta. En algo más de un año, su padre ha pasado de rechazar la realidad de su hijo a aceptarlo casi por completo, como explica Nathan en este tuit del mes de noviembre.

De hecho, el selfi que sirve de feliz epílogo a su 2016 y que ha viralizado en redes sociales se publicó justo antes de que su padre le llevara a la cena de Nochevieja de su empresa con el traje que le había regalado y que había elegido junto a su madre. "Estaba contentísimo y presumiendo ante sus compañeros de lo guapo que estaba vestido su hijo", cuenta ahora Nathan, quien ha pasado meses compartiendo artículos, documentales y muchas conversaciones con él para que entendiera lo que le ocurre.
Aunque a su madre "le falta un empujón" para aceptar la situación por completo, su padre se ha ido involucrando de forma progresiva en el proceso de transición que Nathan inició hace más de un año. Como es normal en este tipo de procesos, tuvo que acudir primero a consulta con psiquiatras y psicólogos para lograr, hace diez meses, iniciar el tratamiento hormonal que reajuste su cuerpo a su identidad. Se siente muy apoyado por la Seguridad Social de Gran Canaria y, en estos momentos, se enfrenta a una lista de espera de año y medio para realizarse una mastectomía con el consentimiento legal de sus progenitores.

Tras la gran repercusión de su publicación en Twitter, a Nathan le llegan cientos de mensajes privados de otros transexuales que le piden consejo y ayuda. Está planteándose enfocar su presencia en redes sociales hacia el activismo LGTBI "para que los usuarios encuentren ahora la ayuda que otros no tuvieron". Él la encontró en el colectivo de Gran Canaria Gamá.

La mayor parte de las reacciones al post han sido positivas. "Por eso no tiene sentido dar importancia a la minoría de ofensas, que aseguran que lo mío es una enfermedad o que un traje no me hará dejar de ser mujer", apunta el adolescente.
"Necesitamos de comprensión en la sociedad que nos ha tocado vivir y por eso es necesario que este asunto se normalice", defiende Nathan, para quien el momento más duro es el de salir del armario como transexual.
Considera que la información a través de cauces oficiales o redes sociales es importante también para los familiares y conocidos de una persona transexual: "El cambio propuesto es un gran cambio, pero debería perderse el miedo e incertidumbre que causa la palabra transexualidad. Es una palabra con gran estigma que simplemente engloba a las personas que luchan diariamente para conseguir que el mundo les vea como ellas se ven a sí mismas. Luchan contra el rechazo, luchan con la transfobia, luchan contra la sociedad. Y hacer eso, sin apoyo, no es fácil".


jueves

EDUCAR CONTRA EL MIEDO


El Magistrado-Juez Fernando Grande-Marlaska y el Presidente de la Asociación de Ex-Presos Sociales Antoni Ruiz, en una de las jornadas de sensibilización educativa organizadas por nuestro instituto con motivo del Día Internacional contra la homofobia y la transfobia

Como sabemos, para la mayoría de los jóvenes la adolescencia constituye un periodo difícil por los cambios y tensiones que habitualmente comporta el tránsito hacia la vida adulta. Una etapa, especialmente complicada, para los estudiantes homosexuales y transexuales, que deberán enfrentar - en la mayor parte de los casos - en el silencio más absoluto, el descubrimiento de su condición sexual en entornos dominados por el prejuicio y el miedo.

Del mismo modo que se reconoce la importancia de nuestro país al contar con una de las legislaciones más avanzadas en protección de derechos LGBTI, también debemos denunciar el déficit democrático y la incongruencia que supone la pervivencia de un anquilosado sistema educativo que niega esta realidad en el ámbito de su competencia.

A las autoridades educativas hay que recordarles que los adolescentes LGBTI también existen. Y que están hoy tan invisibilizados y desprotegidos como sus iguales de anteriores generaciones. La muerte del joven trans Alan, el suicidio de Diego - un niño de once años que estudiaba en un colegio religioso - y el incremento durante el último año de agresiones a jóvenes homosexuales, son una muestra lacerante de cómo los Derechos Humanos se vulneran sistemáticamente en ámbitos educativos que señalan protegerlos y promocionarlos.

Diversas investigaciones llevadas a cabo, en los últimos años, por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) ponen de manifiesto no solo la especial vulnerabilidad con la que viven su condición sexual los adolescentes homosexuales, bisexuales y transexuales, también la de los jóvenes que se atreven a romper con los rígidos roles de género normativos.

Estos son algunos de los testimonios que hemos podido leer en los citados informes:

Sufrí acoso escolar homofóbico desde los 6 a los 17 años. En el instituto pasé los peores años de mi vida”.

Recuerdo haber bajado a los baños de chicas y había en una de las puertas: Hay que matar a la secta de las lesbianas. Estaban mis iniciales puestas y las de mi novia”

Mi vida fuera de las cuatro paredes de mi cuarto ha sido un infierno; ningún heterosexual es capaz de imaginar lo difícil que es salir a la calle cada día y tener que defender tu orientación con la cabeza bien alta mientras la gente pretende hundirte en lo más hondo. En mi anterior colegio, esas 6 horas era una constante batalla de blasfemias contra mí”

Durante mucho tiempo quería arrancarme la piel porque tenía un sentimiento profundo de odio hacia mi mismo”

El peor momento fue cuando un niño del colegio (12 años), de un grupo que me estaba acosando, dijo: “Joder, cómo nos pasamos, si yo fuera él, me pegaba un tiro”

El profesorado casi siempre se mantenía al margen, y cuando intervenía te hacían sentirte culpable de no saber integrarte en la comunidad educativa”

Desgraciadamente voy a un colegio de jesuitas, donde la homofobia se respira todos los días en el ambiente. Especialmente por nuestro tutor, que es cura, que suele dedicar horas enteras alimentando tópicos sobre los homosexuales mediante indirectas”

Me cogieron entre tres personas, cuyos nombres y apellidos recuerdo perfectamente y me pusieron en medio del vestuario y todos los chicos de clase, no todos, algunos, 7 u 8, me empezaron a orinar encima, diciéndome: “Arturo es mariposo”, y a reírse. Pues recuerdo que del escándalo que se formó, de que la gente se estaba riendo y tal, el profesor entró y vio lo que estaba pasando y se fue”

Era una necesidad de liberación absoluta y, entonces, pues yo me imaginaba las mil y una formas de suicidarme”

Y entonces me decía: la única solución que hay para dejar de sufrir es el suicidio. Digo: dejo de sufrir yo y deja de sufrir mi familia, y en el colegio les dejo tranquilos porque no tienen un maricón”

La homofobia genera en pleno Siglo XXI, y en un preconizado sistema de libertades, el secuestro emocional de jóvenes que se ven obligados a ocultar su condición sexual. Los adolescentes son gregarios por naturaleza; ninguno quiere sentirse distinto al grupo, y menos por una causa que le puede convertir en chivo expiatorio de la insidia de sus iguales. La orientación sexual y la identidad de género, no son una opción, son una condición. El hostigamiento a los menores homosexuales y transexuales persiste en nuestras escuelas.  A veces, mediante el acoso consentido; algunos docentes refieren que esto siempre ha pasado, que son cosas de la edad y que no tiene mayor importancia. En otros casos - habitualmente en colegios de ideario religioso - a través de la negación y demonización identitaria. La homofobia no se elimina mirando hacia otro lado, es necesaria la implicación efectiva de alumnos, familias y profesorado para erradicarla.

Así lo entendió la comunidad educativa del IES Duque de Rivas, de Rivas Vaciamadrid, que puso en marcha en 2005, con el apoyo expreso del AMPA, un proyecto de lucha contra la homofobia en el centro escolar. La Tutoría de Atención a la Diversidad Sexual y de Género (también llamada Tutoría LGBTI+H) nació para dar respuesta a la demanda invisibilizada de adolescentes homosexuales y transexuales, que veían un día sí y otro también, su dignidad vilipendiada cada vez que un estudiante denigraba a otro con el consabido insulto. Once años de trabajo han dado sus frutos. El instituto es hoy un referente de innovación educativa en la convivencia, cuenta con distintos reconocimientos como el que le otorgó hace unos meses la Organización de Estados Iberoamericanos por la promoción de los Derechos Humanos, y es, sobre todo, un espacio mucho más seguro para los estudiantes y profesores que deciden expresar su afectividad libremente.

La tutoría trabaja en tres vertientes:
  • Atención a adolescentes LGBTI y sus familias. Ofrece recursos educativos que ayudan a resolver las dudas que se puedan plantear. Así mismo se facilita, a los estudiantes que lo demanden, información rigurosa, precisa y veraz sobre Diversidad Sexual y de Género. También, herramientas para que aprendan a desarrollar una correcta socialización, a través de un trabajo de acompañamiento y asesoría (Counselling)
  • Atención al profesorado. Se informa sobre los materiales educativos que pueden utilizar para introducir transversalmente, si lo consideran oportuno, estos contenidos en sus respectivas clases y se les invita a participar en la organización de las actividades de sensibilización programadas a lo largo del curso escolar. Se pone un especial énfasis en el protocolo que se ha de seguir cuando en el aula hay un alumno transexual para que éste se sienta plenamente integrado en la vida del instituto, reconociéndole en todos los actos académicos por su sexo sentido.
  • Campañas de concienciación escolar sobre los perniciosos efectos de la homofobia a edades tan tempranas que permitan eliminar prejuicios y desterrar los comportamientos discriminatorios. Se organizan charlas, talleres y conferencias que se imparten en todos los cursos de un mismo nivel formativo, de acuerdo con el grado de madurez del alumnado y las necesidades detectadas. A través de la página web del instituto se da público conocimiento de las mismas. .
    Una charla resultará eficaz si cumple al menos dos de las siguientes premisas:
  • Que sea creíble
  • Que cubra necesidades detectadas o implícitas
  • Que genere expectativas de cambio o transformación personal.
El proyecto educativo trata de dar simplicidad a las actividades que se organizan. Se intenta captar la atención de los estudiantes a través de las llamadas “historias de vida”. Activistas LGBTI y profesionales del ámbito la cultura y de la salud acuden cada curso a la llamada del IES Duque de Rivas para transmitir los valores ciudadanos que promueven la convivencia.
La Educación en la Diversidad Sexual y de Género es la mejor vacuna contra la homofobia y debería introducirse en todas las etapas del currículo escolar, de acuerdo con el nivel de maduración de los propios estudiantes, tal como se hace con otras disciplinas. El prejuicio y el miedo alimentan la sinrazón. Los alumnos llegan, en general, muy prejuiciados a la Educación Secundaria, y ya sabemos que eliminar un prejuicio es mucho más difícil que mover una presa de hormigón. Esta situación evidencia, al menos en parte, que nuestras escuelas no se acomodan con sus planes formativos a las demandas reales de un alumnado que se desarrolla también en ambientes diversos, con nuevos modelos de familia distintos al tradicional, y que exige de la Administración Educativa el reconocimiento de su especificidad y una especial protección, por ser también los más vulnerables.

El periodista Leopoldo Alas Mínguez decía que “lo peor de todo es el miedo. Nos convierte en cómplices, cobardes y sumisos. El miedo no nos deja vivir”.
Los profesores tenemos una responsabilidad compartida por lo que hacemos y por lo que dejamos de hacer en nuestras escuelas. Si queremos construir una sociedad más democrática y respetuosa con los hechos diferenciales, se hace necesario tomar clara conciencia de aquellas ideas limitantes que alimentan el prejuicio social, y que generan un gran sufrimiento en niños y adolescentes que nada pueden hacer por cambiar su esencia identitaria.

A partir del próximo curso, el proyecto que sustenta la Tutoría LGBTI+H se pondrá en marcha de forma conjunta en siete institutos de la Comunidad de Madrid.

Romper con las cadenas del miedo, dar visibilidad y dignificar la vida de cuantos sufren por su condición sexual tiene que ser el argumento prioritario para acabar con una larga tradición de condena.

José Joaquín Álvarez de la Roza
Tutoría de Atención a la Diversidad Sexual y de Género
IES Duque de Rivas.